Son muchas las personas que están aprovechando estos días para ultimar los regalos de Navidad… o quizás para empezar a comprarlos. Tanto en un caso como en otro, el calzado es siempre una opción muy socorrida. El final del año es una buena época para renovarlos, y con el frío, además, las botas de marca para hombre pueden convertirse en un regalo más que útil.


¿Por qué elegir botas de marca? Hay una ventaja evidente que van más allá de la mera estética, o de la identificación con unos valores determinados. Las botas de marca serán, por regla general, de mayor calidad y más resistentes que las fabricadas “en serie”. Siempre es de agradecer que el calzado sea duradero y esté con nosotros durante el mayor número de meses posible. Los materiales con los que suelen estar fabricados los zapatos de una marca reconocida son de mayor calidad. Esto repercute, claro está, en otro aspecto que a todos nos preocupa: el precio. Debemos tener en mente que, si nos decidimos por un regalo de este tipo, lo más probable es que tengamos que rascarnos el bolsillo.


Hay muchos tipos de botas de marca, en función del uso que vayamos a darle. Si buscamos calzado para practicar senderismo, montañismo, o cualquier tipo de deporte o actividad similar, recurrir a las firmas de mayor prestigio se hace casi imprescindible. No olvidemos que éstas tienen un prestigio que mantener, motivo por el cual se esfuerzan por estar siempre por delante de sus competidores ofreciendo productos  en constante mejora. Es fundamental que el calzado para esta clase de actividades nos proporcione un buen agarre con el suelo y una sujeción firme en torno a los tobillos.


Las botas de estilo urbano, por el contrario, deben tener otra característica distintiva: la comodidad. Suelen ser las que todos, tanto hombres como mujeres, elegimos para el día a día, una actividad que muchas veces supone un trajín constante. Debemos procurar que nuestros pies no sufran durante las horas que pasemos en la calle o trabajando (sobre todo si lo hacemos de pie). Además de ser resistentes, las botas de este tipo deben estar elaboradas con materiales flexibles y ajustarse adecuadamente al pie, sin bordes ni asperezas que puedan producir heridas.


Por último, cabe reseñar una tendencia que está de moda en los últimos años, aunque más en el sector femenino que en el masculino: las botas de agua. Lejos de ser la prenda infantil o informal en la que solemos pensar, han adquirido una gran relevancia como calzado casual. También existen marcas reconocidas y dedicadas específicamente a la fabricación de éstas. Hay modelos y diseños para todos los gustos, desde los sorprendentemente formales hasta los juveniles. Todos ellos con una utilidad que está fuera de toda duda: la de evitar esos molestos resfriados que empiezan por los pies.